miércoles, 19 de junio de 2013

Tutores-robot: La sonrisa de Rubi


Al igual que sus homólogos humanos, los tutores robots pueden recitar largas listas de vocabulario español o enseñar a los alumnos como contar de 10 en 10. Pero hay algo importante que no pueden hacer: reconocer cuando los alumnos se aburren o no entienden, y adaptarse a ellos” (1*)

Por ello desde hace unos años investigadores del laboratorio de Percepción Automática de la Universidad de San Diego en California están trabajando en un modelo de tutor-robot capaz de interpretar los gestos humanos, de reconocer una sonrisa en el alumno.

Y esto me recuerda cuántas cosas aprendemos por modelización. Cuando era un joven maestro recién licenciado, Cristóbal, un compañero que trabajaba en otra escuela me contó esta divertida anécdota:

Pablito había vuelto a pegar a un compañero de clase. Esta vez el director del centro pidió a los padres que vinieran a hablar con él. Así fue. Y el padre le dijo:
- “Pues no lo entiendo porque en casa, en cuanto le levanta la mano a su hermanita, le doy una hostia (2*) que le vuelvo la cara del revés
El director le miró y le dijo sonriendo:
- “Pues yo ahora lo entiendo todo”.

Aprendemos a pegar como aprendemos a amar: imitando lo que vemos.

Aprendemos a sonreír como a llorar. Aprendemos a ser generosos o tacaños, déspotas o magnánimos, educados o groseros. Aprendemos a contar de 10 en 10 y hasta puede que sea necesario aprender a contar de 10 en 10. Pero no todos estos aprendizajes son iguales.

Quizás para aprender el vocabulario en español o en inglés un robot sea una gran ayuda, pero no llamaría a eso “tutor”, so pena de insultar a muchos amigos míos que hacen de tutores. Porque lo que se puede aprender de un tutor/a, lo que se puede aprender de un “maestro” o “maestra”, son cosas que Rubi no puede enseñar.

Porque aunque Rubi sea capaz de reconocer la sonrisa de un alumno, su sonrisa no nos puede enseñar cuándo y por qué sonreír.


(1*) University of California (2008). Meet RUBI the robot tutor.
http://www.universityofcalifornia.edu/news/article/18319
La imagen pertenece a este documento informativo de la University of California y es reproducido a título de cita.

(2*) “Hostia” es una expresión coloquial para referirse a un golpe fuerte, en este caso un bofetón. La RAE lo define como “golpe, trastazo, bofetada”.

Nota final: Este texto está dedicado cariñosamente a tantos formadores que enseñan a futuros maestros a ser críticos sin darle la opción a ser críticos con ser críticos. A los que explican cómo  enseñar con modelos activos y personalizados a  un grupo de aburridos estudiantes amontonados en un aula… Al padre que enseña a no golpear, golpeando. Al maestro/a que habla de solidaridad pero nunca acude a defender a los mineros…

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