lunes, 23 de noviembre de 2015

Algo que aprender de Finlandia

Desde que en Finlandia sacaron buenas notas en PISA, siempre es un ejemplo a imitar (1*). Se ha generalizado (en particular en la prensa) que el mejor argumento a favor de alguna opción educativa parece ser imitar a Finlandia (o Singapur o Corea). Y eso me recuerda mis vacaciones en ese país.

Ya antes de ir me habían hablado del “confortable silencio finlandés”. Y lo comprobé nada más llegar. Descendimos del coche con el que nos había recogido el padre de la familia con la que íbamos a vivir un mes, bajamos las maletas, y nos quedamos allí en silencio frente a nuestros anfitriones finlandeses, mirándonos como estúpidos, sonriendo y en silencio. Nos parecía feo tomar la iniciativa de entrar en una casa que no era nuestra. Finalmente entramos. Esta escena la vimos repetida en restaurantes, fiestas, … ellos o ellas, sentados en silencio, “compartiendo el silencio”.  Imagínese por un momento esa escena en un restaurante español. ¿Qué? ¿que hable más alto que no me oye?.



Pero sí, creo que sí que hay algo que aprender de Finlandia: aprender a buscar las respuestas a los problemas de nuestro sistema educativo, pero no a imitar las respuestas que dieron a los problemas del suyo. Porque ¿se parecen ambos países?:

  • La herencia política (Socialismo democrático vs. Dictadura y democracia capitalista)
  • El clima y las culturas familiares asociadas (la vida en la calle, en los espacios públicos, en los espacios compartidos y en la propia vivienda).
  • La distribución geográfica de la población (el contacto y comunicación con los vecinos, la privacidad y la identidad individual)
  • La tradición cultural vinculada con las creencias religiosas y las correspondientes actitudes ante el trabajo o la toma de decisiones por ejemplo (católicos vs. Protestantes)


Bueno, a poco que nos pongamos a pensar Finlandia me parece un país muy distinto de España, con problemas diferentes, actitudes diferentes, valores diferentes, costumbres diferentes, …. Claro que a lo mejor nos parecemos más a los coreanos, ¿no?



IMAGEN
Del autor, distribuida bajo licencia CC
Y sí, lo juro: las tres mesas estaban en silencio.

(1*)
Esta entrada se escribe a raíz de un artículo en El Mundo, en el que mezcla patatas con peras, pero que contiene dos inefables tablas en las que España se sitúa al nivel de Finlandia sin que se sepa muy bien si eso es bueno o malo:





1 comentario:

  1. Una reflexión fresca.
    No hay que olvidar que el tema de Finlandia lo hemos podido leer en la prensa cientos de veces y se utilizan ideas o tópicos re-repetidos. Pero el tema se empezó a considerar porque un psicólogo, Xavier Melgarejo , entonces director del Col·legi Claret (BCN), llevó a cabo su tesis doctoral sobre el sistema educativo Finlandés, la excusa, como dices, los resultados en PISA de este país, en concreto los resultados en comprensión lectora de los niños.
    Su trabajo fue muy extenso, y no se queda en cuestiones superficiales. Como tu dices analiza la sociedad, la cultura y tradición, pero también la política económica, social y familiar en este país, y un tema clave que hoy vuelve a ser noticia, la calidad de la formación del profesorado, y la selección del profesorado.
    (Una idea muy hermosa, que me recuerda a tí, es que a los mejores profesores los ponen con los más pequeños.)
    Un articulo breve pero que da una idea de todo lo que planteó en su tesis es: http://www.revistaeducacion.mec.es/re2006/re2006_14.pdf
    También hay un libro más extenso, Gracias Finlandia.
    Y si se puede localizar, la conferencia inaugural de la Facultad de Educación, del año, creo 2009.

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