lunes, 30 de mayo de 2016

TAD (Test de actualización docente)

Apartado 3b. Actualidad del sistema de evaluación

¿Intrigado por saber el nivel de actualización de sus sistema de evaluación?

¿Qué tendrán sus desvelos y preocupaciones docentes en la vida futura de sus estudiantes?

Responda el siguiente test y utilice una de las claves de corrección.


Instrucciones:

Responda rápido y sin buscar segundas intenciones. Sume luego los puntos correspondientes a sus respuestas.

Cuando sus alumnos realizan un examen…

¿Pueden tener un ordenador encendido y conectado a Internet durante la prueba?
Nunca Alguna vez Bastantes veces Siempre
0 1 2 3

¿Pueden compartir sus respuestas con sus compañeros y compañeras?
Nunca Alguna vez Bastantes veces Siempre
0 1 2 3

¿Pueden telefonear a su madre o a especialistas en el tema del examen?
Nunca Alguna vez Bastantes veces Siempre
0 1 2 3

¿Pueden plantear las preguntas los propios estudiantes?
Nunca Alguna vez Bastantes veces Siempre
0 1 2 3

Utilice una de las dos claves de corrección:

Clave de corrección 1 (requiere al menos 10 minutos)

Para la corrección debe responder a esta pregunta: ¿es posible visualizar a pantalla completa una película grabada desde la televisión el año 1982 en una casete de vídeo formato betamax?

Una vez respondida la pregunta, deberá completar de nuevo el TAD, esta vez aplicado a cómo ha resuelto usted el ejercicio. Excepto para unos pocos individuos que ya conocen la respuesta de antemano, la diferencia entre ambas puntuaciones dará el nivel de actualización de su examen: cuanto más pequeña la diferencia, más actualizado su sistema evaluación.

Pero si no le interesan para nada las cintas betamax o no tiene tiempo para emplearlo en resolverlo, puede aplicar directamente la clave de corrección siguiente:

Clave de Corrección 2 (requiere 1 minuto)

Entre 0 y 4: Sus exámenes no aportan ninguna información sobre si sus alumnos están preparados para el siglo XXI

Entre 5 y 7: Parece que se ha dado cuenta que el efecto 2000 sucedió hace 16 años. Pero debe seguir trabajando.

Entre 8 y 11 puntos: Usted, profesor o profesora, progresa adecuadamente.

12 puntos: No me lo creo, pero si es verdad, transmita mis enhorabuena a sus alumnos (y a usted, claro).



Este test está basado en ideas expresadas en la siguiente entrevista:
Browon-Martin, Graham (2016). The Future of Learning. What is the purpose of school & the role of EdTech?. Learning {Re}imagined, 5-Mayo-2016.
https://medium.com/learning-re-imagined/the-future-of-learning-e2a17c3a5cbb#.yawmcqu2s

Naturalmente, no existe una validación experimental de esta prueba. ¿Y empírica?

Creo que se puede afirmar que un examen debe comprobar la capacidad de nuestros estudiantes de hacer frente a una situación o un problema y resolverlo gracias a sus conocimientos y habilidades. Ya sé que esto suena a “Authentic learning” pero si acepta que esta definición no está muy desencaminada, podríamos aceptar que puntuaciones bajas en el "TAD" tienden a corresponder a modelos de exámenes más preocupados por los conocimientos que por las habilidades (aunque no siempre). Y que cuando responden a habilidades son más “académicas” que “reales” (1*).

Porque cuando nuestros alumnos o nosotros mismos nos encontramos con problemas reales, las habilidades que ponemos en juego se acercan más a las que reflejan puntuaciones elevadas en el "TAD".

No caiga en la ignorancia de pensar que todo se reduce a preguntar a Google. La habilidad medida no es la capacidad mecanográfica de escribir una pregunta en la ventanita de Google, sino en saber qué pregunta formular, dónde o a quién, con qué criterios nos fiaremos de según qué respuestas, cómo las validaremos, cómo las implementaremos, cómo daremos a conocer nuestras soluciones para que otros puedan beneficiarse de un conocimiento colectivo…




(1*) Podemos plantear un problema que se resuelva mediante ecuaciones pero mi experiencia me dice que esos problemas no suelen ser de especial interés para los alumnos … ni siquiera, al menos en ocasiones, para el profesor.

IMAGEN
Alberto G. (2006). Exam.
https://www.flickr.com/photos/albertogp123/5843577306
Distribuida bajo licencia CC.


miércoles, 18 de mayo de 2016

Seguros o inseguros. Confiados o recelosos

Llegar a subir a un avión es un suplicio.  Aparatos electrónicos y tarros de belleza, cinturones o botas, bebidas o comidas no suficientemente sólidas que se arrojan a un cubo… Cruzamos los controles sujetándonos con una mano los pantalones o andando de puntillas sobre un pavimento de dudosa higiene, quizás con bolsas de plástico de más dudosa salubridad.  Nos escanean, manosean, revisan, auscultan… Y al final parece que no buscan tanto la seguridad como que nos creamos que viajamos seguros.

Padres y madres, policías y profesores y profesoras: todos vigilando que nuestros peques no accedan a según qué películas, canales de televisión, páginas en la red,… o participen en redes sociales, utilicen el teléfono… A juzgar por las noticias, las escuelas hoy son un antro de terror en el que los niños y las niñas más prudentes son atacados, humillados y hundidos en la miseria por sus compañeros. ¿Y la red? Caminar por una calle desierta y oscura sólo por el peor barrio de una ciudad portuaria no podría ser peor. Pero ¿estamos hablando de realidades o de imaginarios creados?


Al pasear por una calle observamos las casas dotadas de sistemas de alarmas, perros vigilantes, cámaras de observación… ¿son los barrios más inseguros? ¿Qué piensan de la delincuencia en un barrio marginal o en un barrio residencial?

El proyecto Margin trata de analizar la diferencia entre ambos conceptos: la seguridad y la sensación de inseguridad. Y qué nos hace afrontar una y otra con diferentes criterios.
https://www.facebook.com/Margin-project-816314545152762
(página en Inglés)

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IMAGEN:
Tomada como cita de la página en Facebook del proyecto Margin.

sábado, 14 de mayo de 2016

¿Eliminar tabletas y ordenadores?

¿Quién o qué sobra en el aula?

Por si alguien no lo lee, un estudio (1*) en la academia militar de West Point muestra que los estudiantes que utilizan en clase tabletas o ordenadores obtienen una nota más baja que podría hacerles suspender, exactamente 1,7 décimas de nota sobre 10, es decir, en vez de un 5 podrían sacar un 4,83.

Y en el artículo incluyen una foto (única) en la que podemos ver lo altamente “participativas” que son las clases, y el "entusiasmo" con el que los estudiantes siguen la, seguramente, "extraordinariamente atractiva" explicación del profesor.

Me pregunto si en un diseño semipresencial, de aprendizaje auténtico, de PBL o de clase invertida, por poner algunos ejemplos, ¿también obtendrían peores resultados los estudiantes que utilizan tabletas y ordenadores?. ¿O quizás en esos casos es que NO ES POSIBLE estar en el aula sin utilizarlo?

Claro, la conclusión al final es muy clara: si Vd. enseña con una metodología del siglo XVI o XIX, utilizar los ordenadores en el aula no es beneficioso.

Y, de verdad, estoy totalmente de acuerdo con el estudio. Lo que no sé es si lo que sobran son los ordenadores, la metodología que se utiliza, o directamente los profesores y educadores que viven en siglos pasados.

Pero no se pierda la foto (por eso la he dejado para el final):




(1*). Straumsheim, C. (2016). Leave It in the Bag. Inside Higher Education. https://www.insidehighered.com/news/2016/05/13/allowing-devices-classroom-hurts-academic-performance-study-finds

(2*) "On a test with a maximum score of 100, that means the students who used computers and tablets in the classroom -- even specifically for class purposes -- scored 1.7 points lower than students who didn’t."

IMAGEN: ISTOCK. A título de ilustración y cita, reproducida del artículo original.


domingo, 8 de mayo de 2016

60 escuelas para un nuevo tipo de aprendizaje

60 invitaciones a seguir explorando

La noticia hace referencia al programa de digitalización de la enseñanza promovido por el ayuntamiento de Helsinki (1*).  Sesenta centros (de todos los niveles) presentan 71 proyectos en el marco de cinco líneas propuestas. Además hay 26 proyectos que surgen de la iniciativa interna de esos centros.

Bueno, eso sería un programa más, con el toque “cool” (en el sentido figurado tanto como en el literal) de Finlandia. Pero son esas “líneas” las que me han llamado la atención, en particular la 4 y 5 (sin desmerecer de las otras):

• Escuela basada en eventos (Phenomenon-based school)
Basar la enseñanza en eventos, a través de los cuales se combina el análisis de diferentes materias.

 • Escuela basada en portafolios (ePortfolio school)
Obviamente, escuelas que organizan los aprendizajes alrededor de portafolios.

• Escuela sin libros de texto (School with no schoolbooks)
Se eliminan los libros en papel y trabajan con materiales digitales. La información a la que accedo no indica de dónde salen esos materiales, quien los crea, si son abiertos o los venden editoriales …

• Escuela sin pupitres (School with no school desks)
Los espacios de aprendizaje se equipan como modernos lugares de trabajo y, en general, el entorno de aprendizaje se expande desde el edificio escolar hacia la sociedad que lo rodea.

• Escuela sin escuela (School-less school)
El aprendizaje no organiza mediante lecciones tradicionales, horarios o clases, sino a través de seminarios o proyectos.

Sin comentarios. Pero se hablará de ello.




(1*) http://www.hel.fi/www/uutiset/en/opetusvirasto/60-schools-developing-new-kind-of-learning#.Vw9xM5NXPwk.twitter
Lamentablemente toda la otra información de referencia que he encontrado está en finés, y mi dominio de esa lengua no es el que me gustaría (o con otras palabras, se reduce a “ravintola”, restaurante, término que aprendí después de 3 días pasando hambre.

(2*) Foto Jefunne Gimpel. Extraida de la noticia en la web del ayuntamiento de Helsinki.